FUTBOL

La rivalidad de los Navia-Andés

Navia y Andés, juntos pero no revueltos

 

La presencia del Andés en Tercera División ha servido para que se enriquezca el panorama futbolístico del occidente astur, al tiempo que ha conllevado que, al encontrarse en la categoría con el Navia, la vieja rivalidad entre dos clubs que compartieron tiempo atrás el escenario de sus encuentros renazca con una fuerza inusitada.

El Navia, un clásico de la categoría, y el Andés, que paso a paso se está haciendo un nombre en ella, tienen rectores con filosofías distintas, pero que, a tenor de los resultados, se pueden considerar válidas.

Los rojiblancos tenían la pasada temporada como principal objetivo repetir presencia en la liguilla y lo han hecho realidad. Los azulgranas, que debutaban en la misma, salieron con mucha humildad buscando la permanencia y lo consiguieron con muy buena nota.

Los del Pardo, que llevan dos temporadas consecutivas entre la élite de la categoría, como bien prueba su presencia en la promoción de ascenso, se nutren fundamentalmente de jugadores de fuera de la comarca, aunque han empezado a trabajar la base y a realizar una política de aproximación con otros equipos de la zona, que tiene como máximo exponente la filialidad del Puerto de Vega.

La directiva del Andés ha preferido desde un principio trabajar la base y en la plantilla del primer equipo están en minoría los jugadores de fuera, aunque los que militan en la actualidad y los que han estado anteriormente hablan maravillas del trato recibido.

Los enfrentamientos Navia - Andés y Andés - Navia han tenido más eco que ningún otro encuentro en los medios de comunicación asturianos y el ambiente vivido en ellos hacía mucho que no se daba en confrontaciones de la categoría. El colorido y la pasión que hubo en las gradas con ocasión de los derbis de la pasada temporada fue muy similar a lo que acontecía entre el Siero y el Caudal cuando un técnico de la zona de occidente, Miguel Sánchez Rodríguez, dirigía al conjunto poleso.

Los enfrentamientos de Copa Federación de la actual temporada, pese a jugarse en días laborables, acogieron más público que los otros tres juntos de la misma eliminatoria, pese a que los partidos entre Pumarín y Uni se disputaron en una capital que ronda los 200.000 habitantes y que la entrada es gratis en San Gregorio.

Por todo ello, en la modesta opinión de uno que lleva ya 20 temporadas pateando campos de Tercera, el hecho de que Navia y Andés estén en la categoría ha conllevado un relanzamiento de la misma y el despertar del fútbol en una zona que tiempo atrás estaba en la ruta del oro.

Somos conscientes de que el ascenso del Andés ha podido ser un parto con dolor para algunos, los que malentienden la rivalidad, pero también una bendición para el fútbol de la zona y de la categoría.

 

José Luis G. Fierros


  NATACION

 

 DAVID MECA, CAMPEON DEL MUNDO DE LARGA DISTANCIA

El nueve veces vencedor del Descenso del Navia ganó la Copa del Mundo en Terracina (Italia)

 

El pasado sábado 21 de septiembre, David Meca, el nadador catalán que es ya una leyenda en la historia del Descenso a Nado de la Ría de Navia, ganó en Italia la última prueba puntuable del circuito internacional de fondo, y se adjudicó el Campeonato del Mundo 1998 de esta especialidad. Tuvo que nadar para ello los 33 kilómetros que separan Terracina (cerca de Roma) de Circeo, en pleno Mare Nostrum, invirtiendo un tiempo de 5:59:40 y remontando en tres minutos y medio al esloveno Igor Majcen. La prueba fue muy dura: el agua estaba fría (18º), había mucha mar y en la salida tuvieron que esquivar medusas tan grandes como bolsas de basura.

David consiguió su primera victoria en el Descenso en 1990. A partir de ahí su racha de triunfos fue imparable, y muy pronto se le empezó a conocer como «el Induráin del Navia». Este año logró entrar el primero por novena vez consecutiva en la dársena naviega, estableciendo un récord que sólo será superable por él mismo. A sus 24 años, combina a la perfección su carrera de nadador con su vida profesional de actor en el Sur de California, como hiciera el olímpico Johnny Weissmuller. Seguro que pronto, dado su tesón, empezaremos a oir hablar de «Tarzán Meca».

Su próximo reto deportivo tampoco le deja ocultar su pasión por el mundo del celuloide: el próximo verano quiere «escapar» desde la mítica prisión de Alcatraz hasta el puerto de San Francisco, nadando los seis kilómetros de aguas heladas de la famosa bahía. Quizás David consiga lo que nunca consiguió ningún preso y bata otro nuevo récord. En la vida real, claro. En la fantasía, que es más fácil, ya lo consiguió otra persona: Clint Eastwood.