Hablemos de Internet

El occidente asturiano navega a toda vela por la red de redes

Hay que reconocer al concejo de Boal su espíritu innovador al decidir crear una página "web" que diese a conocer sus peculiaridades por los ordenadores de todo el mundo. Fue el primero, sin duda, cuando todavía Internet era sólo conocido por los que estaban al día en el cambiante mundo de la informática. Luego llegaron "los vaqueiros de alzada", intentando promocionar la historia y costumbres sociales de este singular grupo étnico. Poco después se incorporó el Andés C.F., con una página que obtuvo desde el principio un gran éxito y armó en el mundo deportivo un gran revuelo, quizás por ser el primer equipo modesto, a nivel nacional, que se lanzaba a navegar por todo el planeta. Siguieron los concejos de Navia, Valdés, Grandas, etc. Hoy, al ritmo vertiginoso que llevamos, la lista de "internautas" quedaría siempre incompleta. Tal vez esta revista, "Río Navia", sea uno de los últimos "vehículos" del occidente que circula por la autopista de la información. No dudes, lector, que mientras tú estás leyendo este artículo, alguien, en algún lugar de la tierra, está también consultando a través del ordenador estos contenidos.

 A fecha de hoy, todo el mundo está de acuerdo en que Internet ha supuesto una revolución en el mundo de las comunicaciones. Todo el mundo coincide en que la Red, a corto plazo, va a cambiar nuestras vidas. Las autopistas de la información están revolucionando los servicios, la oferta cultural y de ocio, el trabajo y todas las posibilidades de comunicación. Pero, ¿qué es, en realidad, Internet? ¿Para qué sirve? ¿Cuándo comenzó a formarse todo este entramado?.

Transcurría la época de la guerra fría (década de los años 60), cuando el departamento de defensa de los Estados Unidos, buscando crear un sistema de comunicaciones para conectar y transferir información entre sus ordenadores, creó la red Arpanet. Posteriormente, se fueron conectando otras redes procedentes de la NASA y otros organismos, como universidades y centros de investigación. De esta forma surgió Internet.

Actualmente Internet está formada por la interconexión de varias redes de ordenadores de todo el mundo, ofreciendo sus servicios a millones de usuarios.

El crecimiento de Internet desde finales de la década de los 80 ha sido exponencial, debido a los proveedores y servicios electrónicos que proporcionan acceso a Internet por un coste muy económico para el usuario.

Con su ordenador conectado a Internet, puede enviar mensajes, archivos con imágenes, sonido, animaciones, etc. o tener acceso casi instantáneo a información prácticamente de cualquier tipo, almacenada en ordenadores a lo largo de todo el orbe.

Pueden copiarse programas de uso público y aplicaciones comerciales para evaluación. A través de Internet pueden consultarse los catálogos de las bibliotecas más importantes del mundo y acceder a bases de datos con los temas más diversos.

Si su empresa, universidad, centro de investigación, etc., tiene algo que decir, mostrar, sugerir o anunciar, puede alojar esa información en un ordenador que se encuentre conectado a Internet; de esa forma se podrá acceder a esa información desde casi cualquier parte del planeta.

 

 La lista de cosas que pueden hacerse o conseguirse a través de Internet sería interminable. Lo que se busque o se encuentre depende en gran medida de los intereses personales y la ocupación de cada uno, resultando imposible dar una imagen de ello en unas cuantas líneas.

"Un océano baña nuestras puertas, la puerta de todas nuestras casas. Ese océano contiene peces grandes y pequeños, algas y restos de naufragios, pero también tesoros. Además es un océano mágico; todos sus habitantes están a la misma distancia: al alcance de la mano. Y otra maravilla más: nadie puede agotar sus recursos; una misma piedra, una concha, una perla, pueden ser recogidas una vez, un millón de veces: siempre estarán disponibles para el siguiente que quiera recogerlas." (El País Semanal /octubre de 1996)

Lo mejor es que cada uno explore por sí mismo y descubra lo apasionante que puede resultar un viaje a través de las autopistas de la información, un viaje por Internet.

 Hay dos características de Internet que hacen difícil encontrar lo que realmente se necesita. La primera es, obviamente, la inmensa cantidad de información que hay disponible, que además está siendo permanentemente ampliada y/o modificada. La otra característica es la ausencia de una autoridad central que organice o establezca las normas que se deben seguir para ordenar esa información. Esto, lejos de ser un defecto, constituye uno de los rasgos esenciales: cada red que se une a Internet es libre de decidir sus políticas. Cada institución o departamento que permite el acceso a cierta información o recursos en sus ordenadores tiene derecho a decidir qué servicios brinda al resto de la comunidad y a modificarlos cuando crea que sea necesario. La gran libertad en el uso y distribución de la información es lo que hace que Internet sea algo tan atractivo e interesante. Para solucionar estos inconvenientes se han diseñado y se siguen desarrollando herramientas para la búsqueda y recuperación de la información.De todos los servicios que nos ofrece Internet, el Web, el correo electrónico, los grupos de noticias y el FTP son los más conocidos y utilizados, especialmente los dos primeros.

 La World Wide Web, Web o WWW, es un entramado de páginas repartidas por todo el mundo y repletas de información multimedia, con textos, imágenes y sonidos.

El "web" (telaraña mundial) es, sin duda, el servicio más conocido que la Red ofrece; gracias a él podemos acceder a grandes cantidades de información y, ¿por qué no?, podemos ofrecer nosotros también esa información. Tener presencia en Internet es algo muy económico. Cualquier empresa puede permitirse actualmente publicar información en la Red. Para una empresa, un web básico puede consistir en un pequeño grupo de páginas, en las que publique información sobre ella misma,sus listas de precios y una descripción de sus productos. Pero la red, como medio publicitario, ofrece unas posibilidades increíbles, ya que la presencia en ella permite interactuar con el usuario. La inversión necesaria es mínima, y el número de clientes potenciales se estima superior a cincuenta millones.

Las miles de redes interconectadas convierten a Internet en el mayor almacén de datos imaginable. Un documento o página contiene textos o imágenes que enlazan a otras páginas Web, que pueden estar en otro ordenador situado en cualquier parte del mundo. No importa donde esté. Por todo esto, la Web se ha convertido en el servicio más utilizado de Internet.

 El Correo electrónico (o popularmente e-mail) es un medio para trasmitir información entre dos ordenadores. Su utilidad más importante es, con diferencia, el envío de mensajes o cartas entre personas. Se diferencia de otros servicios Internet en dos rasgos importantes:

- el ordenador que recibe el mensaje y el que lo transmite no necesitan entrar en contacto al mismo tiempo uno con el otro. Es más, el ordenador al que se dirige el mensaje puede estar desconectado y la recepción se efectuaría de igual forma.

- la otra característica que lo diferencia del resto de aplicaciones es que el correo electrónico excede el marco propio de Internet. Muchas redes y ordenadores que no tienen una conexión directa con Internet pueden recibir y enviar mensajes a Internet. Esto hace que sea posible comunicarse por este medio con mucha más gente que la que está conectada inicialmente a Internet.

De forma análoga a lo que ocurre con la correspondencia postal, el envío de un mensaje se realiza a una dirección determinada. En Internet, como ya se ha dicho, las direcciones se nombran separando el nombre de usuario del nombre de dominio de la máquina por el signo de arroba, como en rionavia@occidente.com.

El servicio de Transferencia de archivos o FTP (File Transfer Protocol), consiste en una modalidad que permite intercambiar archivos entre ordenadores conectados a Internet. La inmensa cantidad de información guardada en millones de ficheros a los que es posible acceder por Internet pone de manifiesto la gran importancia y utilidad que una herramienta de este tipo posee.

 Los Grupos de noticias (newsgroups), foros de discusión, o simplemente News, son un servicio de Internet que nos permite participar en intercambios de opiniones, acerca de los temas más dispares, con personas de todo el mundo.

Un grupo de noticias viene a ser como un tablón de anuncios donde los usuarios que están suscritos al mismo reciben los mensajes que hay en él, así como puede enviar los suyos propios.

 El servicio IRC (Internet Relay Chat) o chatting, permite mantener conversaciones interactivas con distintos usuarios de todo el mundo, enviando y recibiendo los mensajes de forma escrita en la pantalla de su ordenador.

 La experiencia de Internet se está generalizando de forma impresionante. Aunque a muchos les parezca increíble cómo poco a poco la Red está integrándose en la sociedad, un poco de atención a las señales del día a día puede dar alguna pista de cómo lo está haciendo.

Tomemos como ejemplo un día convencional: por la mañana, escuchando la radio del coche, los programas anuncian sus direcciones web de vez en cuando. Alguna cadena hasta invita a visitar su sitio en Internet, desde donde escuchar las emisiones del día y consultar la programación. En el atasco, una furgoneta de un servicio de mensajería tiene pintada una dirección de Internet en la que consultar el estado de los envíos. Y un cartelón de venta de oficinas en pleno rascacielos de Madrid incluye, debajo del teléfono de contacto, una gigantesca dirección web.

En la oficina, Internet está omnipresente: contacto con otras personas, recepción de noticias, trabajo en grupo con otros empleados ... ¿Recibe usted más mensajes por correo que llamadas telefónicas? En el desayuno, en vez de comprar el diario de papel, una visita matutina al periódico favorito (en Internet, claro) permite leer los titulares y saber qué pasa en el mundo.

Leyendo las revistas a la hora de la comida, vemos cada vez más publicidad de todo tipo que incluye enlaces a Internet. Y rara es la publicación que no cuenta con una dirección de correo para contactar con la redacción.

Al salir del trabajo, podemos ir al cine (tal vez habiendo consultado previamente la cartelera en cualquiera de las agendas de la ciudad que hay en lnternet). O incluso haber preparado la cita por correo electrónico con algún amigo. Ya en el cine, los anuncios de los preestrenos terminan invariablemente con un "www..." que nos invita a echar un vistazo a próximos estrenos cuando volvamos a la Red.

Si al llegar a casa encendemos la televisión, no podremos dejar de observar que el programa de turno sobreimprime cada dos por tres la dirección de correo electrónico a la que enviar mensajes para participar. Nos sobresaltarán, en los minutos publicitarios, anuncios televisivos que hacen alusión a las autopistas de la información, y más letreros «www...» al final de los «spots».

Antes de dormir, de vuelta a la radio, tal vez oigamos que el último rumor de fichaje futbolístico surgió «porque alguien envió un mensaje por Internet desde Italia», o, en la madrugada, escuchando el programa de turno, podemos oir que alguien cuenta que está ciberenamorado de otra persona a miles de kilómetros a través de la Red y enganchado a los chats y el correo electrónico. ¿Le suena raro? Fíjese a su alrededor, tal vez todo esto no sea tan extraño después de todo.