La
Nueva España /Occidente - 19 /Mayo /03
repercusiones
La
solución se llama "chapapotera"
La máquina limpia, según su inventor, 70.000 toneladas de fuel
a la semana
Luis Ríos Carballal,
el inventor de la «chapapotera», ha ofrecido los primeros cálculos de resultado
de su máquina limpiadora de fuel. Por increíble que parezca, la «chapapotera»
de Ríos Carballal hubiera acabado, según afirma su inventor, con el galipote
existente en el interior del «Prestige» (70.000 toneladas de fuel) en una
semana, y eso con sólo una máquina de seis metros de ancho.
Ríos inventó
una máquina que extrae, según afirma su creador, «los vertidos sea cuál sea
su densidad, las condiciones marinas en las que se trabaje y la profundidad
a la que se encuentre la mancha». Ríos ideó un rodillo flotante y giratorio
de seis metros de largo y tres de diámetro que incorpora ciento veinte paletas
en cada una de las tres hileras recogedoras que posee. La máquina se instalaría
entre los dos cascos de un catamarán, lo que la protegería de las olas y encauzaría
los vertidos.
Las paletas incorporadas en el cilindro giratorio empujarían el vertido hacia
un peine situado tras el rodillo, que a su vez lo depositaría en un tanque
y limpiaría las paletas para la próxima vuelta. El petróleo que se deslice
de éstas por la acción de la gravedad sería recogido por el mismo cilindro
y la siguiente hilera de paletas, cuya nueva carga ayudaría en el proceso
de empuje. Desde los tanques iniciales, el vertido se expulsaría a un depósito
de recogida de gran capacidad por medio de bombas de extracción. En el caso
de que la mancha apareciese fuera del alcance del rodillo flotante, es decir,
a más de dos metros de profundidad, una tubería instalada entre las quillas
de los cascos del catamarán la reflotaría mediante aire a presión.
Cuando la liquidez del petróleo fuera máxima, esas paletas incorporarían unas
cerdas metálicas que harían las veces de red. El problema de la descomposición
de las manchas en «galletas» «también tiene solución», según el inventor de
la «chapapotera».
Ríos ha ideado unas compuertas con redes muy finas que se instalarían por
delante de la máquina y entre los cascos del catamarán. Al atropellar las
«galletas», éstas se quedarían en la red. Cuando la cantidad de pequeñas manchas
acumuladas llegase al tamaño preciso, se abrirían las compuertas hacia el
interior y la máquina las recogería en masa.
El inventor ha calculado que, en condiciones normales de la mar, su máquina,
funcionando a diez vueltas por minuto, con un espesor de fuel de cuatro centímetros
y a una velocidad de dos kilómetros por hora, recogería 240 kilos por vuelta
de cada hilera de paletas. Eso se traduce en 720 kilos extraídos por vuelta
del cilindro, que a la semana serían 72.576 toneladas de fuel extraído. Cantidad
aún mayor que la que trasportaba el «Prestige». Si la «chapapotera» de Ríos
hubiese existido antes de la catástrofe, y si los datos que ofrece su inventor
son ciertos, los vertidos se habrían recogido en la mar en una semana, evitando
que llegasen a la costa, donde se han sufrido los mayores daños.