MARTES 21 DE JUNIO
Llega un día
en que te preguntas por qué. Hoy, por ejemplo. Un día gris, anodino, sin nada
reseñable. Un día idéntico a los demás, rutinario, pobre. Un día que pudo
no haber existido sin que hubiese pasado nada, porque lo único que pasó fue
precisamente eso: nada. Y sin embargo...
Llegas a casa y anotas en tu cuaderno: "Hoy, nada". Y empieza a asaltarte
la pregunta: ¿para qué lo escribo?, ¿para quién? Sabes que nadie leerá tu
diario, porque no se lo darás a leer a nadie. No escribes para ser leído,
entonces. Pero sigues escribiendo, aunque no pase nada. Qizá escribes para
ti mismo, como una forma de terapia, un drenaje del alma, así de simple. También
hay gente que habla sola, piensas. Como una descarga, o un desahogo. El náufrago
escribe un mensaje y lo lanza al mar en una botella sabiendo que lo más probable
es que nadie lo lea. Pero necesita escribirlo, inevitablemente. Y necesita
comunicarlo, o hacer que lo comunica, instintivamente. Porque existe siempre
la esperanza, en su soledad, de que su mensaje algún día alguien lo encuentre.
Por la noche vi a Clara y le conté mis dudas sobre la comunicación y su sentido,
sobre la escritura y sus destinatarios. Clara es profesora de Literatura en
un Instituto y sabe bastante más que yo de todo esto. Me explicó que desde
hace siglos, toda persona que escribió algo en serio, aunque fuese una página,
acabó por hacerse las mismas preguntas. Y nadie consiguió aún las respuestas.
Misterios insolubles, quién sabe. Al final me dio un texto de Franz Kafka
para que lo leyese, porque dijo que podría ayudarme. Es lo que éste escribió
el 23 de diciembre de 1911 en su diario:
"Uno encuentra en su diario pruebas de haber vivido, de haber mirado alrededor
y de haber anotado observaciones incluso en circunstancias que hoy parecen
insoportables, es decir, encuentra pruebas de que esta mano derecha se movió
igual que se mueve hoy, cuando nos hemos vuelto, ciertamente, más prudentes
gracias a la posibilidad de abarcar con la mirada nuestras circunstancias
de entonces".
Pruebas de haber vivido. Me gusta y me convence. Creo que voy a continuar
con esto.